Rugby de Destrezas: Cuáles y Cuándo?

09.05.2016

Es indiscutido que en el rugby de nuestros días las destrezas son un capítulo insoslayable de la enseñanza, el aprendizaje y de la ejecución del juego.

 

Me permito, antes de abordar el tema de fondo, una digresión. Nuestro deporte, como tantos otros, incorpora a la práctica del mismo a niños de entre seis y siete años. Con una escuela ausente de todo lo que sea enseñanza de destrezas básicas de atletismo (me pareció algo agresivo hablar de una escuela ausente, simplemente,  tal vez por el recuerdo de mis padres docentes).  Esos chicos, guiados por la espontaneidad genética o, en su defecto, por otra forma de herencia que significa la pertenencia a un hogar de deportistas, deben encarar la difícil tarea de incorporarse a un deporte de gran complejidad. En una edad que carecen de significado las palabras adelante (correr para), atrás (pasar para), afuera o adentro.

 

Primera tarea: enseñar destrezas básicas de atletismo utilizando, como rugbystica excusa, una pelota ovalada. Hay cosas que parecen absurdas por evidentes: pretender que alguien aprenda a cambiar de dirección sin que su carrera se acerque a lo ortodoxo, no tiene sentido. Si alguien se ríe en este punto, no me lo contó nadie: lo he visto con mis dos ojitos más de miles de veces. Atletismo con olor a rugby.

 

Siguiendo el paseo por el rugby infantil: hay un paso crucial que todo futuro rugbier debe dar. Superar el temor al contacto con los dos elementos básicos: el piso y el rival. Del rival tengo la percepción que es un dato tenido en cuenta. Las dudas surgen respecto del estado de las canchas de infantiles. Muchas veces elegidas por descarte o utilizadas como campo de entrenamiento de emergencia frente a condiciones climáticas adversas. Su cuidado, por lo tanto, pobre o nulo. Estado, en general, lamentable. Salvo excepciones, niños temerarios siempre provee la naturaleza, la mayoría tendrá reparos de exponer su cuerpo a una superficie dura y sin pasto. A veces, ese detalle influye seriamente en la decisión del futuro probable jugador y padres sobre la continuidad en el deporte.

 

Ampliando la mirada: hasta no hace mucho tiempo se hablaba de destrezas especificas o universales. Me parece que ya no quedan  de las primeras. La excepción son las inherentes al scrum y, eventualmente, las patadas a los palos. Creo que todos los jugadores, por lo tanto, deben manejar la totalidad de las habilidades. Según su puesto podrá poner énfasis o dar prioridad a alguna de ellas. Ya que nombramos al scrum, si bien su formación es una tarea específica de un grupo de jugadores, la técnica básica (la largamente mentada y poco utilizada, cuadripedia) es de utilidad extrema para todas las situaciones del juego (tackle, ruck, maul).

 

Un lugar común a la hora de tocar este tema es el del pase. No hay que olvidarse que en estos momentos se puede hacer una enciclopedia con la variedad de pases que son necesarios ejecutar. 

 

Un motivo de fuerte discusión es el referido al cuando. Mi respuesta personal: todas lo antes posible. Sin excepción. Cuanto antes un futuro jugador maneje todas las destrezas más liberada va a tener la mente para aprender a entender el juego.  El gran maestro Guastella afirma, en su enorme libro sobre rugby infantil, que a los 12 o 13 años un joven debe contar con todo el bagaje de habilidades. Incluido el scrum. Muchas veces, pensando proteger a los chicos, se difiere el comienzo del aprendizaje de esta destreza. Todo lo contrario. La triste conclusión de ese erróneo proceder: adolescentes de 15 años haciendo su primera experiencia con esa fase del juego.

 

Opiniones. Solamente eso. 

 

Esto sigue. Hablar (o escribir) de rugby es apasionante.

 

La seguimos.

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